Saturday, August 25, 2007

Nuevas tecnologías y viejas metodologías: no guardemos el vino viejo en odres nuevos, hagamos vino nuevo.

Quiero plantear una discusión acerca de como deben utilizarse las TICS en la educación universitaria superior y voy a defender el punto de vista de que cambiar el canal de comunicación sin renovar su contenido quedará muy bonito pero realmente no es un avance sustancial: colgar nuestros apuntes on line en lugar de dejarlos en reprografia no supone ningún avance revolucionario.

Poner las TICS al servicio de un modelo de aprendizaje tradicional no tiene mucho sentido es como poner un motor a reacción (jet) para propulsar a un coche (tuneado), quedará muy espectacular pero no mejorará sus prestaciones. Donde hay que poner los motores a reacción es en los aviones (un nuevo modelo educativo) porque ahí, tener motor a reacción si que marca una diferencia de prestaciones y podremos aprovechar toda la utilidad del nuevo motor.

Para sacar todo el potencial educativo a las TICS debemos ponerlas al servicio de un nuevo enfoque educativo en el que sean una herramienta para enseñar al alumno a que aprenda por si mismo, desarrolle competencias y pueda trabajar y discutir en equipo, una herramienta para que el alumno reciba encargos e instrucciones, busque información y se comunique y discuta (en el sentido positivo de la palabra) con sus compañeros y su profesor.

Otro aspecto que considero importante, en esta coyuntura de previsible aumento de la carga de trabajo para los profesores, es poder utilizar las TICS para que el alumno realice más actividades formativas (y de este modo aprenda más) pero sin que esto suponga un aumento desproporcionado de trabajo para el profesor. Así debemos aprender a usar las TICS para facilitar entregas de trabajos e incluso facilitar su evaluación (tests que se autocorrigen) y la gestión de las calificaciones (mucho más compleja en un modelo ECTS). Sería muy conveniente que nuestras instituciones nos facilitaran este aprendizaje que puede ser tan útil para todos nosotros.

Antes de nada debo decir que uso las TICS en mi docencia con profusión desde hace años: plataformas de apoyo virtual a docencia presencial, uso de recursos web para documentación y comunicación con los alumnos, weblogs para discusión y para que mis alumnos practiquen montándolos, aprendan a publicar sus trabajos en la web, etc. Sin embargo, pienso que el énfasis que se esta depositando en las tecnologías de la información y la comunicación (TICS) esta mal orientado, frecuentemente obcecado en la tecnología en si misma y en su uso dentro de un enfoque didáctico tradicional y obsoleto centrado en la transmisión de contenidos.

Esto desgraciadamente suele ocurrir por que los "expertos en tecnologías" encargados de la formación del profesorado rara vez son también expertos en metodologías didácticas, de hecho la mayoría de las veces son ingenieros informáticos que trabajan como becarios y no tienen ninguna formación didáctica. Se produce la extraña paradoja de que los expertos en la herramienta carecen de la perspectiva para explotar sus utilidades didácticas y por tanto malamente pueden enseñarlas a los profesores que pretenden formar (pretenden enseñar lo que no saben ni entienden).

Es necesario que los profesores usuarios de las TICS establezcamos simbiosis fructíferas con los técnicos, para hacernos expertos en el uso avanzado de estas herramientas, las empleemos con nuestros alumnos al servicio de un enfoque de aprendizaje activo y difundamos a nuestros compañeros de área y facultad las maneras más eficaces de utilizar las TICS al servicio de una educación activa y centrada en el alumno. Este tipo de formación impartido por usuarios expertos sería de mucha utilidad.

La carencia formativa en lo referente a nueva metodologías didácticas es evidente en algunas universidades (desgraciadamente la mía entre ellas) cuyos únicos cursos de formación permanente del profesorado es son cursos tecnológicos (TICS) y de inglés. Paradojicamente ¡no se realizan cursos sobre las metodologías didácticas a emplear en el EEES! (afortunadamente en otras universidades como la de Extremadura y la de León realizan mas de 20 cursos al año de formación didáctica del profesorado).

Esta deficiencia de formación del profesorado es muy lamentable, sobre todo si consideramos que el EEES esta a la vuelta de la esquina y tenemos en cuenta que por muy virtuales que queramos ser la mayoría de lo que aprenden nuestros alumnos, lo aprenden mediante interacciones presenciales con sus profesores y por medio de su propio trabajo y es en esto en lo que necesitamos mejorar más.

Necesitamos mucha formación a este respecto: debemos aprender a conocer y a conectar con nuestros estudiantes, a motivarles a la participación y el trabajo en equipo, debemos aprender nuevas metodologías didácticas para enseñar al alumno a aprender por si mismo, debemos aprender nuevas técnicas y ejercicios para aplicarlos con nuestros alumnos en clase y fuera de ella. Tenemos mucho que aprender pues en el EEES la labor del docente amplia cualitativamente la que tradicionalmente veníamos desempeñando y por ello debemos convertirnos en expertos en aquellas técnicas que sean necesarias para enseñar nuestras asignaturas y lograr desarrollar las competencias en nuestros alumnos. Sin embargo la oferta de formación del profesorado de las universidades escasamente alcanza a porcentajes francamente minoritarios (1-10%) de su plantilla docente.

Las TICs serán herramientas fundamentales para promover el aprendizaje activo y cooperativo del alumno pero es mi opinión que la cuestiones fundamentales sigue n siendo:

¿Cómo mejorar la calidad y la utilidad de enseñanza presencial para lograr los objetivos formativos de desarrollo de competencias en el EEES?

¿Qué deben aprender a hacer los profesores para mejorar su docencia y adaptarla a los objetivos formativos de los nuevos planes ECTS?

¿Que nuevas metodologías deben aprender?

¿Cómo les va a ayudar su institución a aprenderlas?

¿Cuándo las van a practicar con sus alumnos?

¿A que esperamos para intensificar nuestros planes de formación del profesorado?

La construcción del EEES requerirá mucho esfuerzo en la formación didáctica de nuestro profesorado. En fin, deberemos empezar explicando muy bien a todo nuestro profesorado el sentido y el papel de las nuevas metodologías didácticas que permitirán alcanzar los objetivos formativos de desarrollo de competencias en el marco del EEES. Después deberemos formarlo intensivamente en el uso de estas metodologías para que las ponga en práctica en experiencias piloto con sus alumnos. Finalmente deberemos reconocerle el esfuerzo realizado, pues ya esta bien de que nuestras instituciones exijan tanta excelencia investigadora a la vez que toleran y transigen con tanta mediocridad docente.

Todavía es muchísimo lo que los profesores de biología tenemos que aprender sobre que es el aprendizaje activo centrado en el alumno y los métodos que tendremos que utilizar para fomentarlo. Podéis visitar mi página Web sobre PBL cursos de formación del profesorado, recursos didácticos para el aprendizaje activo y otras cosas en
http://www2.uah.es/problembasedlearning/inicio.html

todos los materiales que hay en ella están a vuestra libre disposición (para usos educativos y citando la fuente de procedencia).

¿Qué tenemos que aprender para ser profesores eficaces en el EEES?

El EEES implica algunos cambios que nos afectarán a los profesores universitarios (al menos a los que impartimos docencia). Estos cambios empiezan por elaborar nuevos planes “armonizados” (en teoría según la metodología tuning) orientados al desarrollo de un conjunto de competencias en nuestros alumnos. También cambiarán los objetivos educativos no sólo deberemos centrarnos en la transmisión de conocimientos, pues los nuevos planes deberán acreditarse por desarrollo de una serie de competencias en los alumnos que aprendan por medio de ellos. Esto implica que habrá que cambiar radicalmente las metodologías didácticas para que nuestros alumnos aprendan y desarrollen competencias.

Los profesores Universitarios españoles protagonizarán ese cambio con distintos niveles de soporte institucional que variaran desde el “tiende a coste cero” al “voluntarioso pero escaso”. ¿Estamos preparados para ello?

El EEES amplia nuestro marco competencial como profesores con nuevas demandas que requerirán formación y capacitación. No bastará con que el profesor universitario sea un experto en su disciplina, deberá ser también un especialista en las metodologías necesarias para la enseñanza y el aprendizaje de la misma. ¿Es esto fácil? ¿Necesitamos algún tipo de información y de ayuda? Es claro que si aunque dado que en la mayoría de nuestras instituciones no se nos ofrece hasta ahora esa ayuda en cantidad y calidad suficiente es de suponer que los responsables de formación del profesorado o no son capaces de proporcionarla (pensemos que por problemas de presupuesto) o tal vez no lo hacen por que consideran que tal ayuda no es necesaria o al menos imprescindible (alguno así lo piensa). Disiento profundamente con los que piensan así.

Como dice África de la Cruz “El EEES demanda que la mayoría de los profesores hagan lo que los mejores profesores hacen ya”. Será necesario que nos convirtamos en especialistas en metodologías para el aprendizaje de nuestra disciplina y esto requiere que recibamos formación y entrenamiento en nuevas metodologías didácticas orientadas a desarrollar competencias en nuestros alumnos. Necesitaremos convertirnos en mejores profesores y esto significa que:

1. Deberemos dominar con maestría las estrategias de enseñanza que contribuyan a lograr los objetivos formativos del EEES.

2. Deberemos mostrar mucho más entusiasmo por nuestra disciplina y por enseñarla.

3. Deberemos aprender a conectar mucho más con nuestros estudiantes.

4. Deberemos saber como crear una atmósfera que favorezca la participación, el trabajo del alumno y su aprendizaje.

5. Deberemos saber diseñar y proponer tareas y ejercicios que promuevan los aprendizajes y las competencias que sean el objetivo de nuestra asignatura.

6. Finalmente deberemos aprender a evaluar el desarrollo de esas competencias en cada uno de nuestros alumnos, aportarles corrección y retroalimentación positiva.

El EEES demandará que nosotros profesores universitarios desarrollemos competencias para:

1. El diseño de objetivos de aprendizaje capacitativo (profesión y Life Long Learning) no solo de conocimiento disciplinar: competencias, habilidades, aptitudes, actitudes.

2. La enseñanza por medio de metodologías activas: Casos, problemas, proyectos, aprendizaje cooperativo, aprendizaje colaborativo, proyectos, y seminarios.

3. La evaluación acorde con nuevos objetivos de desarrollo de competencias y métodos activos.

4. El enfoque interdisciplinar, coordinado, interdepartamental

5. La utilización de TICS para la enseñanza y la profesión enseñada

Nuestras universidades deberían invertir en nuestra formación para prepararnos ante estos retos, pues sin un profesorado universitario formado, capacitado y motivado para renovar su docencia, la adaptación al EEES fracasará aunque nuestras autoridades dediquen todos sus esfuerzos a disimularlo. Fracasará en el sentido de que las nuevas titulaciones “armonizadas” basadas en desarrollo de competencias y créditos ECTS, no desarrollarán las competencias objetivo de los planes pues para desarrollar competencias en nuestros alumnos hacen falta profesores formados y muy dedicados a facilitar y monitorizar el aprendizaje de sus alumnos.

Es lamentable que las instituciones universitarias en general (salvo honrosas y destacadas excepciones) están sufriendo una grave crisis de liderazgo en la encrucijada del EEES pues en la mayor parte de las universidades no están facilitando los medios necesarios para formar motivar y capacitar a su profesorado en la medida en que va a ser necesario. Para poner de evidencia este hecho lanzó una simple pregunta: ¿Qué porcentaje del profesorado va a estar preparado para el EEES a fecha de Octubre del 2010?

Mi estimación es que las universidades que lo hagan mejor gracias a sus ambiciosos planes de formación del profesorado (U de Extremadura, U de León, URJC, U Carlos III, UPM, Politécnico de Cartagena y otras) tal vez lleguen a formar a un 25% de su profesorado ante los retos que se avecinan. La mayoría de las universidades no formarán debidamente antes de 2010 ni siquiera al 10 % de su profesorado y las que lo hagan peor (me niego a dar ejemplos) no llegarán ni al 5% de su profesorado.

Como escribió Herodoto “la peor angustia del mundo estriba en tener conciencia de muchas cosas pero no poder controlar ninguna”. Eso me pasa a mi cuando contemplo impotente cómo nos acercamos a la fecha límite sin que nuestros impasibles dirigentes se preocupen por emprender un plan extraordinario (la coyuntura lo es) de formación intensiva de su profesorado. Llevo tres años intentando difundir el mensaje de que es necesario preparar a nuestro profesorado para el EEES . En esta campaña he recibido negativas e incluso amenazas para que no me entrometa en las responsabilidades "de los especialista" y me dedique a mis asuntos.

Sin embargo he tenido un éxito extraordinario en otras instituciones de ello dan fe de los 20 cursos de formación del profesorado que he impartido en este plazo en distintas universidades españolas. Gracias a estos cursos casi mil profesores han sido preparados para su nuevo papel en el EEES. Quiero finalizar recordando que frente a estas dificultades, los profesores de a pie si podemos hacer algo. Depende de nosotros el estimular a los responsables de formación para que programen algunas de estas iniciativas demandándolas con insistencia. Un simple e-mail enviado a un responsable de formación receptivo puede hacer ese milagro. Unos cientos de e-mails pueden hacer rectificar incluso al más tozudo.

Los profesores universitarios debemos exigir a nuestras instituciones que nos formen ante los retos que vamos a tener que afrontar. Sugiero que todos transmitamos esa inquietud enviando solicitudes de acción formativa al ICE o centro de formación del profesorado de nuestra Universidad para que organicen cursos de preparación del profesorado para el EEES.


Más información sobre cursos de formación del profesorado para el EEES en:

http://www2.uah.es/problembasedlearning/apoyo%20al%20docente/index.htm

Thursday, December 28, 2006

El nuevo perfil del profesorado universitario en el EEES

El perfil profesional del profesorado universitario en el nuevo contexto del EEES exige que los profesores afrontemos nuevas demandas y retos en nuestra formación y capacitación. No bastará con que seamos un experto en nuestra disciplina, deberemos ser también un especialista en las metodologías necesarias para el aprendizaje de la misma y esto exige formación y entrenamiento en nuevas metodologías didácticas orientadas al desarrollo de competencias en nuestros alumnos.

Cómo apunta la gran experta en formación pedagógica de profesores universitarios África de la Cruz “El EEES nos exige que la mayoría de los profesores hagan lo que los mejores profesores hacen ya.” Sólo consiguiendo que la mayoría de los profesores hagan lo que hacen los mejores conseguiremos adaptarnos exitosamente al EEES y al fin superar el endémico desfase de la enseñanza universitaria en España con respecto a los países más avanzados de Europa.

Para ello vamos a tener que afrontar el desafío de renovar nuestra docencia desde la perspectiva actual centrada en la actividad del profesor a la perspectiva propugnada por el EEES centrada en la actividad del estudiante. Es un cambio muy profundo y no veo que nuestras universidades nos estén prestando toda la ayuda necesaria. Sólo por medio de un plan acelerado de formación del profesorado vamos a llegar a tiempo a instruir en metodologías de aprendizaje activo a los profesores de primer curso de todas las titulaciones adaptadas.

Por todo ello 2007 es un año en el que las Universidades deberán hacer un esfuerzo extraordinario para formar a su profesorado en las nuevas metodologías docentes del EEES y desde aquí os animo a todos a que cada uno desde su posición trabajemos para transmitir a nuestros responsables académicos la urgencia en preparar al profesorado ante los cambios que se avecinan.

No sólo debemos cambiar los planes formativos, lo más importante es cambiar la mentalidad de los profesores

Para conseguir el objetivo del nuevo tipo de formación universitaria centrada en la actividad del estudiante que es propugnada por el EEES, las universidades españolas tendrán que acometer dos cambios esenciales. El primero afecta a la estructura educativa, debemos rediseñar sus planes de estudio y programas de las asignaturas para orientarlos en lugar de por los contenidos que se deben cubrir por los resultados formativos que se deben obtener (en conocimientos, desarrollo de competencias y actitudes). Se augura una nueva conflagración de las áreas por los créditos a repartir en los nuevos planes. La expectación generada por esa batalla atrae fuertemente la atención de nuestros más avezados estrategas académicos y prohombres departamentales y la aparta de lo esencial.

Lo esencial es el segundo gran cambio (que a nadie "importante" parece importar por ahora): cambiar al profesorado, cambiarle no en el sentido de sustituirle por otro más acorde a los tiempos sino de hacerle pensar de distinta manera acerca de su papel como educador universitario. Para ello debemos preparar a nuestro profesorado para que sea capaz de mejorar y enriquecer sus estrategias docentes actuales con otras nuevas de aprendizaje activo y centrado en los alumnos. Estas metodologías didácticas proporcionarán oportunidades a nuestros alumnos para poner en práctica las destrezas, competencias y actitudes que pretendemos desarrollar.
Las universidades tienen que redirigir su formación desde las torres de marfil académicas hacia la utilidad profesional de la formación impartida. Esto requiere implicar al que aprende en actividades destinadas a desarrollar aquellas competencias que le serán necesarias pues son valoradas en el mundo real y profesional aunque no sean las predilectas de sus académicos docentes. Debemos plantear a nuestros alumnos problemas como los que encontrarán en el mundo real. De este modo ejercitarán y adquirirán las competencias que se esperarán de ellos como profesionales. Esto significa basar la formación de nuestros alumnos en la realización de actividades formativas dirigidas por sus profesores.

En el nuevo marco educativo del EEES saber seleccionar, diseñar e implementar la realización de las actividades formativas serán funciones primordiales de los profesores universitarios. Necesitaremos conocer y dominar estas metodologías didácticas escasamente utilizadas en la formación universitaria actual que incluyen actividades de aprendizaje activo, fomento del pensamiento crítico, ejercicio de la comunicación escrita y oral, búsqueda asimilación y aplicación de información a nivel profesional, resolución de casos y problemas y elaboración de proyectos.

Los profesores universitarios también necesitaremos una ampliación de nuestra exigua formación en metodologías de evaluación. El uso de las nuevas metodologías orientadas al desarrollo de competencias implica que deberemos aprender a evaluar en nuestros alumnos las capacidades adquiridas con el aprovechamiento de la asignatura. En un contexto ECTS en el que la unidad de aprendizaje se establece en función del tiempo de trabajo del alumno deberemos aprender también a aplicar nuevos métodos de evaluación para conocer la carga que las distintas actividades formativas requieren a nuestros alumnos. Finalmente para aumentar la calidad de la docencia universitaria deberemos aprender a evaluar la eficacia de nuestras acciones formativas en la consecución de los objetivos de aprendizaje. Esa información nos permitirá mejorar la eficacia y calidad de nuestra docencia.

Para que una educación universitaria centrada en la actividad del alumno tenga éxito no sólo tendremos que cambiar nuestros planes de estudios y programas de asignaturas, también deberemos cambiar a los profesores para que puedan asumir su nuevo papel en la educación centrada en el alumno. Esto no significa que debamos prejubilarlos y cambiarlos por otros más jóvenes, significa que tenemos que producir cambios en las mentes de nuestros profesores y el único camino para conseguir este cambio de mentalidad es por medio de un plan intensivo de formación del profesorado que les abra los ojos a las nuevas metodologías didácticas que deberán utilizar en el futuro EEES.

La mejor opción ante el EEES: formemos a nuestro profesorado

El EEES tiene un propósito formativo loable: pretende transformar el actual sistema Universitario de enseñanza de conocimientos (cada vez con fechas de caducidad más cortas) en un modelo de aprendizaje actualizable y utilizable a lo largo de toda la vida. Desarrollar en nuestros alumnos la capacidad para adquirir y aplicar autónomamente conocimientos profesionales será mucho más importante y útil para ellos que persistir en la memorización de información actualmente imperante. Este es un cambio radical del enfoque educativo universitario que merece el respaldo de todos los profesores con mentalidad moderna pero su implementación exitosa requiere enérgicas acciones institucionales.

En este modelo de aprendizaje utilizable y actualizable a lo largo de toda la vida nuestro papel como profesores no será sólo proporcionar a nuestros alumnos una sólida base de conocimientos (como hasta ahora hacemos). Deberemos además enseñarles a aplicar profesionalmente lo que han aprendido, proporcionarles una formación en competencias profesionales, y lo que es incluso más importante enseñarles a aprender por sí mismos para que tras titularse puedan mantener su aprendizaje permanente.

El problema es que los profesores universitarios españoles no hemos sido formados ni entrenados en las metodologías didácticas que propician estos objetivos. ¿Se nos va a exigir algo para lo que no hemos sido preparados o alternativamente se va hacer un paripé de adaptación sobre el papel haciendo la vista gorda sobre lo que ocurre o deja de ocurrir en las aulas universitarias españolas? La primera opción es inviable y la segunda sencillamente indecente. Existe otra tercera opción que es esforzarse extraordinariamente en la formación pedagógica de nuestro profesorado. Lamentablemente, si juzgamos a nuestros dirigentes académicos por sus actos y no por sus buenas palabras, no nos será difícil intuir cuál es su elección, una florentina combinación de las opciones uno y dos, aderezada con un poquito de la opción tres para guardar las buenas apariencias.

La implantación del sistema europeo de créditos (ECTS), no puede consistir en una simple operación cosmética, que maquillé lo actual. Tampoco puede ser encomendada a un profesorado carente de la preparación didáctica necesaria. En ambos casos fracasaremos en nuestro propósito de mejorar significativamente la calidad de la educación universitaria en España y habremos perdido una oportunidad histórica para hacerlo. El éxito de la adaptación al EEES requiere un cambio en profundidad en las actividades formativas universitarias que no será posible sin un profesorado universitario mentalizado, formado, capacitado y motivado para una actividad docente muy distinta a la actual y que amplia cualitativa y cuantitativamente nuestro marco competencial como profesores. Tenemos que optar por la opción tres: formar a nuestro profesorado antes de que se nos acabe el tiempo.